Cheesecake La Viña – receta original

Cheesecake La Viña – receta original

Tarta de queso La Viña. Hay todo tipo de tartas de queso, como las tartas frías, que no necesitan horno y pueden ser más populares en verano porque son más refrescantes.

Por otro lado, están las tartas de queso al horno, de las que sin duda la más famosa es la tarta de queso con base de bizcocho.

Pero hace unos años, se volvió viral una tarta de queso sin galletas, cuya receta es original de un restaurante. El viñedo en San Sebastián y se ha hecho tan conocido en todo el mundo que rivaliza con el muy americano cheesecake.

De hecho, casi todos los sitios web de cocina en los Estados Unidos tienen una receta de pastel de queso vasco quemado, o Cheesecake vasco quemado así lo llaman por el tostado exterior casi quemado característico de este bizcocho.

La receta es la misma que Santiago Rivera, el creador de este famoso pastel, compartió en diferentes medios hace más de 30 años, así que estoy feliz de darle el 100% de crédito por esta receta.

Me limitaré a contaros algunos detalles a los que tenéis que prestar atención para que la tarta sea un éxito 😉

¿Te animas a hacer esta tarta en casa? Pues ya sabes… en la cocina!!

INGREDIENTES para 1 tarta:

  • 1 kilo de queso crema (Philadelphia untable cheese)
  • 500ml de nata para montar (35% Materia Grasa o MG)
  • 400 gramos de azúcar
  • 7 huevos (yo usé los grandes – ver nota)
  • 1 cucharada colmada de harina de trigo (aprox. 30 gramos)
  • Un molde de metal desmontable con un diámetro de 25 cm.
  • 2 hojas de papel pergamino

RECETA ORIGINAL DE LA TARTA DE QUESO LA VIÑA:

  1. Primero avisar que el bizcocho necesita mucho reposo después de horneado, por lo que es mejor prepararlo el día anterior cuando lo vas a necesitar 😉
  2. Coloque el queso crema y el azúcar en un tazón grande. Mezcle bien con un par de palillos (una batidora de mano es más conveniente).
  3. Cuando los dos ingredientes estén bien mezclados, añade los huevos de uno en uno sin dejar de batir.
  4. Luego agregar la harina tamizada y continuar mezclando.
  5. Por último añadir la nata y mezclar bien.
  6. Encender el horno a 200°C y calentar arriba y abajo.
  7. Tome una hoja de papel pergamino y arrúguela en una bola. Luego abra el papel y colóquelo encima de la forma empujando hacia abajo y hacia los lados. Habiendo previamente arrugado el papel, ahora se adaptará mejor a la forma, pero no te preocupes si no es perfecto. Verás que, dado que es una hoja de papel cuadrada, hay cuatro picos que salen de la forma, pero hay otras cuatro áreas que no están bien cubiertas hacia la parte superior. Haz lo mismo con otra hoja de papel pergamino y colócala cubriendo estas áreas. Esto ayudará a contener el pastel a medida que comienza a subir en el horno.
  8. Vierta la mezcla para pastel en el molde sobre las hojas de papel pergamino y coloque el pastel dentro cuando el horno esté caliente. Es importante que la parte superior del molde no quede demasiado alta, ya que el bizcocho subirá bastante y no queremos que se caliente demasiado por arriba. Por eso es mejor colocar la forma de modo que su parte superior quede justo en el medio o un poco más abajo.
  9. Ahora necesitas hornear por 50 minutos. Verás que la tarta sobresale incluso del papel, no te preocupes porque en ese momento la tarta tendrá la fuerza suficiente para levantarse sin derramarse (eso espero, al menos, jejejeje).
  10. En unos 30 minutos verás que la tarta está bien tostada por encima. Es el momento de cubrirlo con papel de aluminio para evitar que se dore demasiado. Si sucede antes de los 30 minutos o más tarde, simplemente cubra el pastel cuando suceda y deje que termine de hornearse hasta por 50 minutos. No se preocupe si el pastel se ve opaco o sin brillo al final de la cocción, dejar que la humedad se asiente humectará la superficie y le dará un brillo agradable.
  11. En este punto, el pastel está casi listo, pero el interior aún está muy suave y el pastel bailará cuando lo muevas. Apagar el horno y dejar la puerta entreabierta (con un trapo o similar para que salga algo de aire caliente).
  12. Hay que dejarlo en el horno ligeramente abierto durante 4 horas para que cuaje por dentro y luego el corte sea perfecto. El pastel bajará de altura hasta que esté casi al nivel del molde, no te preocupes, esto es normal.
  13. Pasado este tiempo, metemos la tarta en la nevera y dejamos reposar toda la noche o al menos 8 horas para que tome forma y textura para terminar de cuajar.
  14. Una vez frío, lo podéis sacar de la nevera, desmoldar y servir. Es tan rico que no necesita mermelada ni ningún otro añadido, así que ya sabes… sal de la cocina y come!!!

ETAPAS:

  • Usé huevos grandes (L) y fueron 407 gramos de huevos en total. Si usa huevos medianos (M), es posible que deba agregar otro.

La única dificultad de esta tarta es el tiempo de cocción para que la tarta quede con la textura perfecta.

¿Demasiado cremoso?

Hay a quien le gusta que la tarta quede muy cremosa para que al cortarla se deshaga el centro y se desparrame por el plato. No me gusta que sea así y en todos los vídeos que he visto grabados en el restaurante La Viña, la tarta mantiene su forma al cortarla, por lo que entiendo que en la receta auténtica debería estar.

Por eso es muy importante darle el tiempo suficiente de reposo, tanto en el horno apagado como en la nevera, para que el centro quede perfectamente firme.

¿Qué molde utilizo y cómo lo pongo para hacer la tarta de queso La Viña?

El molde que utilizo es un molde metálico desmontable de 25 cm de diámetro.

No uses un molde más pequeño ya que estarás horneando un pastel que pesa casi 2,5 kg y si el molde es más pequeño, la masa se desbordará a medida que crezca. Uno un poco más grande servirá, pero no más de 26-27 cm para que el pastel no se hunda demasiado después de hornearlo.

Tampoco recomiendo usar moldes de silicona para este pastel. Recuerda que la silicona es aislante y con esta tarta en concreto queremos que el calor llegue bien a los lados para que se dore y se cocine bien por dentro.

Además, no olvides forrar bien el molde con papel de horno, dejando siempre un poco de voladizo, para que contenga la tarta cuando empiece a crecer por la acción del horno.

Como «quemado» debe ser el pastel?

Como decíamos al principio, a esta tarta se la conoce como Basque Burnt Cheesecake en USA. Puede que te asuste un poco que se queme, pero lo cierto es que aunque los bordes de la superficie siempre quedarán muy horneados y casi negros, no se notará en el sabor de la tarta.

Recuerdo algunas palabras que escuché decir a Gordon Ramsay «El marrón es sabor, el negro es quemado» Y siempre trato de tener eso en mente al no dejar que las cosas se tuesten más allá del marrón oscuro.

Pero tal vez este pastel sea una de las pocas excepciones en las que puede volverse casi negro-marrón. En cualquier caso, no te pases, si ves la tarta muy oscura o empieza a oler a quemado, es hora de taparla o sacarla del horno 😉

¡Hola cocina!

Danos like en facebook

¿TE GUSTÓ? ¡¡COMPÁRTELO!!

TOP DIRECTORIO / Fuente

Redacción

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Entrada siguiente

Augusto Fernández, el campeón que susurró OMMMM

Dom Nov 6 , 2022
fue primero Ser Guevara en Moto3, y este domingo en la final del Campeonato del Mundo de Motociclismo en Cheste Agosto Fernández. Este corredor mallorquín se sumó a una larga y prestigiosa lista de corredores españoles que lograron proclamarse campeones del mundo ante la afición valenciana. Dani Pedrosa, Jorge Lorenzo, […]
Augusto Fernández, el campeón que susurró OMMMM
Copyright. Todos los derechos reservados Tema: Default Mag por ThemeInWP .